lunes, 7 de noviembre de 2011

Porfiriato.

Definición.

Porfiriato o Porfirismo es el período de 34 años en el que el ejercicio del poder en México estuvo bajo control de Porfirio Díaz. Este período comprende de 1876 (al término del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada) a mayo de 1911, cuando Díaz renunció a la presidencia por la Revolución encabezada por Francisco I. Madero, Francisco Villa, Emiliano Zapata y los hermanos Flores Magón.
El Porfiriato también fue un periodo que provocó grandes desigualdades entre la población mexicana; pues la estabilidad económica y política generada en esos momentos soló beneficio a un pequeño grupo y ademas de la supresión de numerosas libertades civiles de la época.

Avances Tecnologicos durante el Porfiriato.


En lo referente a las fuentes de energía, el porfiriato coincidió con los primeros pasos del empleo en México de la electricidad. Al incrementarse la demanda de energía por el desarrollo económico, una de las principales fuentes de energía fue la generación de electricidad, a través de turbinas impulsadas por la fuerza de gravedad almacenada en los grandes depósitos de agua, aprovechando la orografía del territorio nacional, lo cual constituyo un factor favorable para la instalación de plantas hidroeléctricas. En la ciudad de San Luis Potosí se inauguró el primer alumbrado eléctrico en 1877; en el estado de Sinaloa se estableció la primera planta de energía eléctrica. No fue sino hasta marzo de 1883 cuando la ciudad de México pudo tener ese servicio de alumbrado sus principales calles; en el mismo año, Guadalajara y San Luis Potosí tuvieron instalaciones eléctricas.

El telégrafo se introdujo a México desde el año de 1849 en que se otorgo una concesión a un empresario extranjero para tender una primera línea que comunicaría la capital con el puerto de Veracruz. A partir de entonces, se extendió la red telegráfica entre varias ciudades del centro del país, pero fue en el porfiriato cuando alcanzó un crecimiento mucho mayor; en 1878 el gobierno creó la Dirección General de Telégrafos y contrató a una empresa estadounidense, la Mexican Telegraph, para tender un cable submarino que permitiera la comunicación entre los dos países.

La primera comunicación telefónica, se dio en México en 1878, dos años después de que Alexander Graham Bell hiciera público su invento. Ese mismo año, Alfred Westrup trajo a México un modelo de aparato y fue contratado para instalar líneas para la policía capitalina; durante los dos años siguientes se instalaron en la ciudad de México los primeros teléfonos particulares. A partir de 1882 se establecieron varias compañías privadas, que instalaron teléfonos en varias ciudades, extendiéndose luego la red telefónica en 1897, cuando se inicio el servicio público de larga distancia.

Con el porfirismo dio comienzo el proceso de formación de la infraestructura modernas de transportes , que permitió el desarrollo del comercio y la comunicación entre regiones, sobre todo en las regiones del norte del país, que antes habían permanecido aisladas del centro . El desarrollo de las vías de comunicación consistía en tres aspectos:

La construcción de una extensa red ferroviaria nacional.

La realización de mejoras en los puertos marítimos.

La ampliación de comunicaciones telegráficas y telefónicas.



A mi punto de Vista.

Y creo que de no haber sido por esa parte de la historia, no estariamos viviendo en el México en el que hoy vivimos, es cierto que fue una epoca de grandes desiguldades, pero tambien fue la epoca del mayor desarrollo economico de México como pais, como una nación reconocida por potencias y con grandes expectativas de crecimiento, en esa parte, le otorgo mi más gande reconocimiento al gobierno del General Porfirio Diaz.


Personajes en el movimiento de Independencia.

Agustín de Iturbide.



M
ilitar realista y después emperador de México. Nacido en Valladolid (Morelia), sus padres fueron Jose Joaquín de Iturbide, español, y Josefa de Arámburu, de una familia michoacana. Estudió en el seminario de la misma ciudad donde nació y a los quince años se dedicó a las labores del campo.


 Poco después ingresó a la milicia como alférez del regimiento provincial de Valladolid; en 1805 se casó con Ana María Huarte. Al ocurrir la prisión del virrey Iturrigaray se encontraba en México y ofreció luego sus servicios al gobierno que surgió del motín de Yermo. En 1809 tuvo algún nexo con la conspiración que encabezaba Michelena en Valladolid, para proclamar la Independencia.
 Rehusó el grado de general que le ofreció Hidalgo, según versiones del mismo Iturbide. Tomó parte en diversas batallas, desde la del Monte de las Cruces, al lado de las fuerzas realistas. Se distinguió por su valor y por la tenacidad con que persiguió a los partidarios de la insurgencia.


 Combatió contra Morelos y para 1820 había alcanzado el grado de coronel del ejército realista. Se encontraba en México, casi inactivo, cuando se restableció ese año la Constitución española, de corte liberal y se inició la conspiración de la Profesa, cuya finalidad era impedir el restablecimiento de dicha Constitución en México, para continuar con el régimen absolutista.




 Iturbide entró a formar parte en ella y se logró que se le comisionase por el virrey Apodaca para combatir a Guerrero, quien mantenía la lucha insurgente en el sur del país. Iturbide, nombrado comandante del Ejército del Sur, ya con el grado de brigadier, inició su tarea para ganarse a Vicente Guerrero, después de que no logró vencerlo militarmente.
      Iturbide instaló su cuartel en Teloloapan; pero las fuerzas de Guerrero le causaron algunos reveses, por lo que prefirió atraérselo. En enero de 1821 le escribió una carta, invitándolo a indultarse; hubo una negativa de Guerrero y una nueva carta de Iturbide, donde ya proponía la Independencia.

      Después de entrevistarse en Acatempan, ambos jefes se pusieron de acuerdo y el Plan de Iguala fue proclamado por Iturbide. La última fase de la campaña de la Independencia termina con la entrada a México de Iturbide al frente del Ejército Trigarante el 27 de septiembre de 1821
      Consumada la Independencia, Agustín de Iturbide tomó a su cargo la dirección de los asuntos públicos, nombrando una Junta Gubernativa compuesta de 38 miembros y que excluyó a los veteranos de la insurgencia. Después fue nombrado presidente de la Regencia.

      El 18 de mayo de 1822 el sargento Pío Marcha y el pueblo proclamaron emperador a Iturbide. Esa proclamación fue ratificada por el Congreso el día 19 de mayo. La coronación del emperador, que tomó el nombre de Agustín 1, y de su esposa, se realizó el 21 de mayo del mismo año. El Imperio pronto comenzó a ser combatido por los elementos republicanos y algunos liberales. Durante su reinado creó la Orden de Guadalupe.

      Las dificultades comenzaron pronto con el Congreso. Iturbide lo disolvió; aprehendió y persiguió a muchos de sus miembros, pero no logró establecer la paz. Al realizarse su jura, el 24 de enero de 1823, ya había estallado la rebelión, que inició Antonio López de Santa Anna, con el Plan de Casa Mata; en él se pedía la reinstalación del Congreso, el reconocimiento de la soberanía de la nación y prohibía se atentase contra la persona del emperador.
      Los rebeldes comenzaron a ganar terreno y determinaron la abdicación de Iturbide, que se efectuó ante el Congreso, reinstalado, el 19 de marzo de 1823. Salió con su familia de Tacubaya, donde tenía su residencia. El 29 de marzo marchó a Veracruz y luego a Europa.



Ignacio Lopez Rayón.



(Tlalpujahua, 1773 - México, 1832) Prócer de la independencia mexicana. Estudió en el Colegio de San Ildefonso de ciudad de México, donde se tituló de abogado. En 1810 se unió en Maravatío a Miguel Hidalgo, que iniciaba la revolución independentista de los territorios mexicanos del virreinato de Nueva España frente al poder colonial español, y participó en las batallas de Monte de las Cruces, Puente Calderón y Aculco.

Ignacio López Rayón

En Guadalajara, Hidalgo lo nombró secretario de Estado, y desde ese cargó luchó por la formación de un gobierno civil: publicó los decretos que suprimían la esclavitud y los impuestos, y promovió la publicación de El Despertador Americano, el principal órgano independentista.
Cuando murió Hidalgo en 1811, Ignacio López Rayón se convirtió en la primera figura del movimiento, prestigio que conservó hasta la aparición de Jose Maria Morelos. Hidalgo había proyectado el establecimiento de un congreso compuesto por representantes de todas las ciudades, villas y lugares, que dictara leyes "suaves, benéficas y acomodadas a las circunstancias de cada pueblo". En Zitácuaro, López Rayón organizó la Suprema Junta Gubernativa de América, que expidió leyes, proclamas y reglamentos. La Junta de Zitácuaro elaboró un documento titulado Elementos constitucionales, que fue el primer intento de organizar las ideas emancipadoras en un instrumento legal. Estrechamente vinculado a los preceptos de Hidalgo, el documento decretaba la abolición de la esclavitud, la igualdad de clases, la libertad de expresión y la inviolabilidad del domicilio, y constituye un antecedente de los Sentimientos de la Nación de Morelos.
En Saltillo, previendo sucesos, se le designó jefe del Ejército insurgente y recibió instrucciones para continuar la guerra. Mantuvo la posición en el cerro del Cóporo durante varios meses frente al asedio de Iturbide y Llano, pero al fin hubo de capitular y, al negarse a reconocer a la junta de Jaulilla, fue entregado a los realistas. Condenado a muerte, la sentencia quedó en suspenso, pero igualmente López Rayón hubo de permanecer en la cárcel hasta 1820. Alcanzada la Independencia, ostentó los cargos de Tesorero en San Luis de Potosí, comandante general de Jalisco y presidente del Tribunal Militar.

Hoy en Nuestros Días. 

Yo pienso que estos personajes son un gran ejemplo para todos nosotros, por un lado, Ignacio Lopez Rayón, que fue de las personas que querían y que se esforzaron porque el movimiento de independentista siguiera su marcha y no terminara, una persona perseverante y sigue sus ideales a pesar de las adversidades, si hoy en día tuviéramos muchos "Ignacios" México seria otro.
Por otro lado, Iturbide, a mi punto de vista fue una persona sumamente astuta, y debemos resignarnos a que gracias a el se dio la consumación de la independencia, me hace entender el dicho: "Si no puedes contra el enemigo, unetele".

Creo que su aportación al movimiento fue indispensable para vivir en el México en el que hoy vivimos.